viernes, 19 de noviembre de 2010

Patrimonio Cultural de Veracruz

Introducción
Generalmente cuando se habla del estado de Veracruz, viene a la mente de la gran mayoría de la población local y muy especialmente para los habitantes de otros estados, e incluso para los extranjeros, la imagen de la jarocha engalanada con su traje blanco y adornado con los colores del sol. Se dice que el jarocho es un tipo alegre y dicharachero; hospitalario y buen amigo. Aunque hay bastante de cierto en esto; también es cierto que esta imagen se queda corta. El estado de Veracruz es más que el son jarocho y sus músicos y bailadores. La extensa y variada geografía del estado incluye, sierra, costas, bosques, selva, desierto, montaña, entre otros nichos ecológicos, lo que representa una amplia gama de posibilidades de habitats y estilos de vida. Esta integrada por 10 grandes regiones culturales que el devenir histórico y la acción de sus habitantes han conformado. Así, podemos hablar de las regiones siguientes: Huasteca Alta, Huasteca Baja, Totonacapan; del Nautla, de la Capital, Las Montañas, Papaloapan, Sotavento; Tuxtlas y la Olmeca.

La vastedad y riqueza del patrimonio cultural, ya sea arqueológico, histórico o artístico, de nuestro estado constituye un ejemplo, quizás el más palpable, de la pluralidad cultural de México. Así, monumentos, edificios y bienes culturales de diversos órdenes ofrecen testimonios de nuestro panorama histórico, signo del rostro múltiple de la identidad nacional. De ahí que la preocupación por investigar, conservar y difundir tal patrimonio tenga una larga tradición en el país y especialmente en nuestra entidad que, desde la Independencia, haya sido un objetivo prioritario de la política cultural.

Para ello la legislación de nuestro estado contempla a través de la L E Y Número 859 publicada en la Gaceta Oficial, Órgano del Gobierno del Estado de Veracruz de la Llave, el jueves 5 de agosto de 2004; la función del Gobierno del Estado en la salvaguardia de la amplia herencia cultural de la que somos depositarios todos los veracruzanos, para ello baste citar algunas de sus disposiciones:



DEL PATRIMONIO CULTURAL DEL ESTADO DE VERACRUZ DE IGNACIO DE LA LLAVE
CAPÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1. Las disposiciones de esta Ley son de orden público, interés social y observancia general y tienen por objeto la identificación, registro, investigación, restauración, protección, conservación, fomento, uso, mejoramiento y difusión de los bienes que integran el patrimonio cultural del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave.

Artículo 2. Será considerada patrimonio cultural del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave toda expresión de la actividad humana y del entorno natural que para los habitantes de la Entidad, por su significado y valor, tenga importancia intelectual, científica, tecnológica, histórica, literaria, artística, arqueológica, antropológica, paleontológica, etnológica, arquitectónica y urbana.

Artículo 3. El patrimonio cultural del Estado estará integrado por:
I. El patrimonio cultural tangible;
II. El patrimonio cultural intangible;
III. Las lenguas del Estado;
IV. La toponimia oficial del Estado, y
V. Los archivos históricos de los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial del Estado.

Patrimonio Cultural tangible o material
Se clasifica en dos grandes rubros:
I. Bienes inmuebles:
Monumentos, edificios, lugares arqueológicos, conjuntos históricos, y los elementos "naturales", como los árboles, grutas, lagos, montañas y otros, que encarnan importantes tradiciones culturales.

II. Bienes muebles:
Obras de arte de cualquier tipo de cualquier material, los objetos de interés arqueológico, los que reflejan técnicas tal vez desaparecidas y los objetos de la vida cotidiana, como pueden ser los utensilios, los vestidos y las armas.

El estado de Veracruz posee dos sitios y un ritual dentro de la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad que otorga la Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés): la ciudad prehispánica de El Tajín, la zona de monumentos históricos de Tlacotalpan y la ceremonia ritual de los Voladores de Papantla.
La UNESCO reconoce a todos aquellos sitios y tradiciones del mundo que por su importancia cultural o natural excepcional son patrimonio para la herencia común de la humanidad.

Ciudad prehispánica de El Tajín.
Inscrita en el año de 1992 en la categoría de Bienes Culturales de la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO.
Situada en el Estado de Veracruz, la ciudad de El Tajín alcanzó su apogeo entre los inicios del siglo IX y los del XIII, llegando a ser la más importante del nordeste de Mesoamérica después de la caída del Imperio de Teotihuacán. Su influencia cultural se extendió por toda la región del golfo, penetrando también en la región maya y las altiplanicies del centro de México. Su arquitectura es única en toda Mesoamérica y se caracteriza por los relieves sumamente elaborados de las columnas y los frisos. En la Pirámide los Nichos –considerada una obra maestra de la antigua arquitectura mexicana y americana– se pone de manifiesto el significado astronómico y simbólico de los edificios. El Tajín es un vivo y notable ejemplo de la grandeza e importancia de las culturas prehispánicas de México.

Zona de monumentos históricos de Tlacotalpan.
Inscrita en el año de 1998 en la categoría de Bienes Culturales de la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO
Situada en la costa del golfo de México, la ciudad portuaria fluvial de Tlacotalpán fue fundada por los españoles a mediados del siglo XVI. Ha conservado admirablemente su tejido urbano de la época colonial con calles anchas, casas con columnatas de una gran diversidad de estilos y colores, y numerosos árboles de edad venerable que ornamentan los espacios públicos y los jardines privados.

La ceremonia ritual de los Voladores de Papantla.
Inscrita en el año de 2009 en la categoría de la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO
La ceremonia ritual de los voladores es una danza asociada a la fertilidad que ejecutan diversos grupos étnicos de México y Centroamérica, en particular los totonacos del Estado de Veracruz, situado al este de México. Su objeto es expresar el respeto profesado hacia la naturaleza y el universo espiritual, así como la armonía con ambos. En el transcurso de la ceremonia, cuatro jóvenes trepan por un mástil de 18 a 40 metros de alto fabricado con el tronco de un árbol recién cortado en el bosque tras haber implorado el perdón del dios de la montaña. Sentado en la plataforma que remata el mástil, un quinto hombre, el caporal, toca con una flauta y un tambor melodías en honor del sol, así como de los cuatro vientos y puntos cardinales. Después de este acto de invocación, los danzantes se lanzan al vacío desde la plataforma a la que están atados por largas cuerdas, giran imitando el vuelo de los pájaros mientras la cuerda se desenrolla, y van descendiendo paulatinamente hasta el suelo. Cada variante de la danza ritual de los voladores representa un medio de hacer revivir el mito del universo, de modo que esta ceremonia expresa la visión del mundo y los valores de la comunidad, propicia la comunicación con los dioses e impetra la prosperidad. Para los ejecutantes de esta danza y todas las personas que comulgan con la espiritualidad del rito en calidad de espectadores, la ceremonia de los voladores constituye un motivo para enorgullecerse de su patrimonio y de su identidad culturales, al mismo tiempo que suscita un sentimiento de respeto por ambos.

La Diversidad Cultural
La diversidad cultural esta estrechamente relacionada a la diversidad biológica. Aunado a esto el gran número poblacional del estado (de más de siete millones de habitantes) le confiere también una gran posibilidad de formas de vida. Migrantes de muchas partes del país y del mundo, desde tiempos prehispánicos y hasta la actualidad, le han concedido al estado de Veracruz, una gran diversidad en cuanto a étnias, costumbres, tradiciones, modos de producción y formas de pensamiento.

Diversidad cultural y biológica
Los espacios naturales protegidos juegan un papel importante en la conservación de la biodiversidad y por ende del patrimonio natural; son áreas que representan lugares especiales que son manejados para propósitos de conservación. La función central es mantener la integridad de los ecosistemas (patrones y funciones) propios de una región, cada uno de estos sitios contiene una combinación única de características biológicas, ecológicas y culturales. Es bien sabido que a mayor diversidad biológica, mayor diversidad cultural.

El Gobierno del Estado de Veracruz dentro del marco de la Ley No. 62 Estatal de protección Ambiental (LEPA) declara mediante el uso de herramientas legales las áreas naturales donde los ambientes originales no han sido significativamente alterados por la actividad del ser humano o que requieren ser preservados o restaurados, con el fin de preservar e interconectar ambientes naturales; salvaguardar la diversidad genética de las especies silvestres; lograr el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y mejorar la calidad del ambiente en los centros de población y sus alrededores.

Patrimonio Cultural intangible o inmaterial
Se entiende por “patrimonio cultural inmaterial” los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural.

Ejemplo de ello es la variada y riquísima cocina veracruzana, las Fiestas con las que el pueblo veracruzano, celebra o conmemora sus fechas importantes, su manera de relacionarse, de expresarse ya sea en la vida cotidiana o en el arte. En este aspecto nuestro estado representa un manantial inacabable de expresiones propias.


Grupos étnicos y diversidad lingüística
Nuestro país es uno de los más ricos en cuanto a la diversidad cultural y multietnica en el mundo. Existen 62 lenguas indígenas vivas actualmente. Esto solo es superado por la India, donde se hablan 68 lenguas. En tercer lugar se encuentra China donde se conservan vivos 59 idiomas. Y muy lejos se mantenía la antigua URSS con aproximadamente 35 lenguas.

Esto nos dice mucho de la multietnicidad de nuestro país. México tiene la mayor cantidad de indígenas de todos los países de Latinoamérica, con 10 millones de personas pertenecientes a alguna de las 56 etnias del país.

En este universo el estado de Veracruz ocupa el segundo lugar nacional en densidad de población indígena con el 13.47%. Representadas, mayoritariamente, por las etnias nahua, totonaca, huasteca, popoluca y zapoteca; que representan el 86.87% de la población indígena en la entidad, con 504, 080 personas. Y de la importancia que el elemento indígena tiene en el aspecto cultural; y en la conformación de la nacionalidad mexicana. Nacionalidades para algunos autores.

Para empezar, es un estado con una geografía extensa que alberga a más de 7 millones de habitantes; lo que lo coloca en el tercer lugar en el ámbito nacional, por el número de habitantes después del Distrito Federal y el Estado de México. La composición actual del estado contempla zonas urbanas, rurales e indígenas en su territorio, con preponderancia de población urbana; esto en si mismo ya contiene elementos de diferenciación.

Según el censo del INEGI del año 2000, el número de habitantes del estado de Veracruz que hablan alguna lengua indígena es de 633,372 individuos de diferentes étnias indígenas, que hablan 13 lenguas, lo que coloca en tercer lugar por el número de grupos indígenas que habitan la entidad, después de Chiapas y Oaxaca.



Población hablante de lengua indígena

Nahua 338,324
Totonaca 119, 957
Huasteco 51,625
Popoluca* 36,999
Zapoteco 20,678
Chinanteco** 19,285
Otomí 17,584
Mazateco** 8,784
Tepehua 6,103
Mixteco 3,535
Zoque 2,818
Mixe 2,358
FUENTE: (INEGI. XII Censo de Población y Vivienda, 2000)
*Para el INEGI las dos variantes del popoluca: el mixe.popoluca y el zoque.popolucas, constituyen una sola lengua; no así para los lingüistas, que las clasifican como dos lenguas diferentes surgidas de un tronco común.
**Estos grupos fueron reubicados de Oaxaca a Veracruz, a partir de la construcción de la Presa Cerro de Oro en 1972.


Lenguas y regiones donde se hablan

LENGUA REGIÓN EN DONDE SE PRACTICA
Nahua Huasteca (Huayacocotla y Chicontepec)
Las Montañas (Sierra de Zongolica)
Olmeca (Sierra de Soteapan)
Huasteco Huasteca ( Tantoyuca, tantima y Tancoco)
Totonaco Totonacapan (Sierra de Papantla)
Tepehua Huasteca (Pisa Flores, cong. De Ixhuatlan de Madero y Huayacocotla)
Zapoteco Olmeca (Coatzacoalcos, Minatitlán, Valle del Uxpanapa y Playa Viceente)
Mixteco Olmeca (Playa Vicente)
Otomí Huasteca (Huayacocotla y Chicontepec)
Chinanteco Olmeca (Valle del Uxpanapa, Playa Vicente, Isla, Rodríguez Clara)
Tuxtlas (Santiago Tuxtla)
Papaloapan (Cosamaloapan, Tres Valles y Tierra Blanca)
Sotavento (Tlalixocyan)
Mazateco Olmeca (Playa Vicente y Tezonapa)
Zoque-popoluca Tuxtlas (Sierra de Soteapan)
Mixe-popoluca Olmeca (Oluta y Sayula)
Zoque Olmeca (Valle del Uxpanapa)
Mixe Olmeca (Valle del Uxpanapa y Playa Vicente)


Tratar de resumir en pocas líneas todo lo que abarca el patrimonio cultural de Veracruz es una empresa sumamente difícil, por lo variado y abundante de su riqueza. Por ello, alguna vez el poeta veracruzano, oriundo de Tuxpan, José Luis Rivas, quien fuera galardonado recientemente con el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en la especialidad de Lingüística y literatura, se expresó diciendo que el estado de Veracruz se asemejaba a un “cornucopio de la abundancia”; considero que esta es una afirmación que resume en mucho a nuestro estado.


Mtro. Francisco Morán Hernández